Si bien los tatuajes parecen
ser una tendencia moderna, su historia se remonta
por lo menos a 5000 años atrás,
a la era de bronce, y han sido utilizado por
diversas culturas y regiones del planeta como:
Egipto, Japón, Polinesia, Nueva Zelanda,
Indonesia, India, Tailandia, África,
Grecia y Roma antiguas, los celtas, las tres
Américas y Oriente Medio. Se dice que
la palabra tatuaje o “tatoo” en inglés
viene de dos derivaciones importantes de la
palabra polinesia “ta” que significa “llamativo”
o “sorprendente” y de la palabra tahitiana tatau
que significa “marcar”.
Los tatuajes son creados mediante
la inserción de materiales de color debajo
de la superficie de la piel. Probablemente,
los primeros tatuajes fueron creados por accidente.
Quizás alguien tenía una pequeña
herida, se frotó con una mano sucia de
hollín y luego de cicatrizada, la marca
quedó permanente.
En 1991, el cuerpo congelado
de un hombre de cinco mil años fue encontrado
en una montaña entre Austria e Italia.
Su piel tiene 57 tatuajes: una cruz en el interior
de la rodilla izquierda, 6 líneas rectas
de 15 centímetros de largo por encima
de los riñones y numerosas líneas
paralelas en los tobillos, entre otros. Las
posiciones de los tatuajes sugieren que probablemente
se aplicaron por razones terapéuticas
(tratamiento de la artritis), pero estas son
simplemente conjeturas.
En 1948, a 120 kilómetros
al norte de la frontera entre Rusia y China,
el arqueólogo ruso Sergei Rudenko comenzó
a excavar un grupo de tumbas en la montaña
de Altai. Se encontraron momias de 2400 de antigüedad.
Los tatuajes que tenían estos cuerpos
representaban una gran variedad de animales.