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El espectáculo que ofrece El Choque Urbano atenta contra los oídos y la vista de una manera excepcional. La diversidad de sonidos, su combinación los gestos, bailes, y coordinación de coreografías, hacen que el show se convierta en algo imposible de encasillar.
El simbolismo de la transformación de los objetos, la interpretación de mudos pero expresivos personajes, y la escenografía de basura-instrumentos, le dan al “recital”, su pátina de “teatro”. La historia que se cuenta no es narrada, sino expresada de una manera casi primitiva, permitiendo al espectador asimilar los conceptos y entenderlos en función de su propia convicción. Escapan a lo político y los social, planteando hipótesis más filosóficas a partir de los sonidos y la manera en que los utilizan. El cruce del pensamiento con el impacto visual y musical generan un choque impresionante.
Texto: Naproducciones.
Fotos: Manuel Ivanoff
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